- Nuevo
El espectador
José Luis Prado nos lleva de la mano por una exposición imaginaria de arte en El espectador, pero que toma sustancia y forma en treinta y cuatro minificciones. Empleando términos museísticos, visitamos cuatro salas que nos muestran obras artísticas, fichas museográficas, instalaciones y piezas musicales que sugieren historias veladas.
Politica de seguridad
Envíos
Politica de devolución
José Luis Prado nos lleva de la mano por una exposición imaginaria de arte en El espectador, pero que toma sustancia y forma en treinta y cuatro minificciones. Empleando términos museísticos, visitamos cuatro salas que nos muestran obras artísticas, fichas museográficas, instalaciones y piezas musicales que sugieren historias veladas.
La primera, la «Sala de la memoria», exhibe el tema de la guerra en un museo cerebral: “Dirección del museo: Se ubica en una zona que es atravesada por el hipocampo, la corteza prefrontal y la amígdala”. En la segunda, «Sala de las letras», un crítico snob es protagonista en cada obra.
En la tercera, la «Sala de música», José Luis Prado hace de las notas, escalas y géneros musicales los protagonistas de la exhibición. Y en la última, la «Sala de la tolerancia», atestiguamos los violentos cabos sueltos de la vida cotidiana.
Prado conforma un todo con las brevedades que, aunque sean autónomas, las ordena como piezas de un mecano para crea un concepto total del libro que nos asoma a la realidad desde la imaginación.
Libros relacionados
Breveridades y breverismos
Un espécimen del autor que vive en la literatura y para la literatura, es Agustín Monsreal, quien impregna este libro de inteligencia, experiencia y emotividad: DESEO DE GLORIA / Ven y alumbra mi costado, náceme, arómame.
Caleidoscopio. Antología de...
Los pequeños textos tienen diversidad de estilos y formas, pero encontramos temas frecuentes como la violencia, la desaparición, la muerte y la sociedad patriarcal: “I. PESADILLA EN FEMENINO / Por más atroz que sea la persecución, siempre será tu culpa” (Itzel Saucedo). Pero también hay temas risueños como la libertad femenina, el amor, la amistad o la ironía: “RECADO EN EL REFRIGERADOR / Flavio, cariño, por favor despide hoy a tu psicoanalista. Llevas diez años en el diván y sigues pensando que tengo que cuidarte como si fuera tu madre”.
Brevediario
Brevediario es un escaparate en el que David Chávez expone minificciones unidas con distintas costuras temáticas y discursivas, coincidiendo en provocar al lector o lectora para no dejarle indiferente.
No siempre enero fue verano
Sus minificciones tienen frontera con la poesía. Algunos textos son autónomos al desarrollar una idea clara y concluyente; en otros deja que el lector participe de la creación al llenar los espacios vacíos con elementos que la autora sólo insinúa; otros textos, en cambio, son directos y sin cortapisas: “HEMODIÁLISIS / No te pido que terminemos, sólo necesito tiempo para desintoxicarme de ti”.
16 Libros en la misma categoría
Luna que se quiebra
En Luna que se quiebra cada brevedad es un pequeño paso de la creatividad, pero un gran paso en la exploración de la ficción breve.
¡Nocauts! Microrrelato...
Aldo Flores convocó a escritores y escritoras de ocho países a participar en este volumen, donde se pueden disfrutar, por medio de minicuentos, los golpes de la paradoja (primer round), la intertextualidad (segundo round) y, sobre todo, el juego y la ironía (tercer round).
La sal de los días
Cual té y magdalena prousianos, detonadores de lo vivido, La sal de los días ofrece una minificción por cada una de las 365 hojas del calendario, más un 29 de febrero.
En la página del entorno
En la página del entorno consta de textos que combinan narrativa con poesía y ensayo como minificción, cuento o relato con el realismo propio de la autoficción.
Melomanía (y otras...
En el asombro y la fascinación, con cierto desencanto por una ciudad y una época donde pasan muchas cosas que pronto serán olvidadas, Fragua nos ofrece en este libro su mirada, su memoria y su corazón: poderosos antídotos contra el olvido y la prisa.
El desamparo de la bestia
David Baizabal nos ofrece una propuesta intimista en las cincuenta minificciones contenidas en El desamparo de la bestia. El autor no se inclina por el final explosivo, si no que busca con parsimonia la reacción emotiva a través de un lenguaje metafórico y un tono confesional: INDELEBLE / Hay un libro en mi estantería que siempre permanece cerrado y es el que, sin embargo, más disfruto: en la portada puedo leer todavía las impregnadas líneas de tu mano.
Mil monos muertos
Protagonistas que rompen con la cotidianidad y transitan por la senda de los caídos, son los que pueblan estas páginas cargadas de humor, característica fundamental en la narrativa del autor.
Donde no hay dios
Cada una de las historias que aparece en este libro es un pequeño golpe a un sistema de creencias, que comienza como un movimiento apenas perceptible hasta convertirse en un temblor que sacude toda la estructura moral de quien se acerca a sus páginas. La lectura es un viaje en el que se pone en juego la utopía humana, el conductor de este vehículo busca detenerse en el momento menos pensando con un rechinar de letras que sacudirá todas las robusteces del cuerpo humano.
Cincuenta y dos vueltas
Es un libro en donde las historias no tienen espacio para la sutileza y el glamour; el lector se enfrenta a finales perturbadores, alucinantes y de infinita tristeza.
El tótem de la rana....
Posiblemente éste constituya la primera antología regional que se publica en México, dedicada exclusivamente al microrrelato guanajuatense.
Crónicas de liliput
Badillo mantiene -como en obras anteriores- un trabajo celoso con el lenguaje; no excluye los finales sorpresivos, pero tiene preferencia por lo perdurable más allá de la lectura: después de cada minificción, una idea por revelarse quedará como escozor en los pensamientos de los lectores cómplices que no se conforman con el chiste fácil.
La bala de Jonnhy Deep
Merecedora del VII Premio Internacional de Novela Corta Giralda, en Sevilla, España, convocado por la asociación artístico literaria ITIMAD.
Escribo que sueño, sueño...
La obra confronta la escritura en el espejo del sueño, donde los protagonistas del libro son el sueño y la escritura. El resultado es un mosaico armado con viñetas, estampas y relatos breves sobre esos actos tan simples y cotidianos como el sueño y tan complejos como la escritura.
Manchas de tinta. Aforismos...
El aforismo es un artero destello de la razón, o, si se prefiere, luminoso reducto de la conciencia en miniatura.
Beata hechicera
Entrañable, sorpresiva, diferente, una invaluable aportación a la literatura, en la cual, los hechos históricos se entrelazan con la ficción. ¿Acaso no es así el quehacer de la brujería?.
No siempre enero fue verano
Sus minificciones tienen frontera con la poesía. Algunos textos son autónomos al desarrollar una idea clara y concluyente; en otros deja que el lector participe de la creación al llenar los espacios vacíos con elementos que la autora sólo insinúa; otros textos, en cambio, son directos y sin cortapisas: “HEMODIÁLISIS / No te pido que terminemos, sólo necesito tiempo para desintoxicarme de ti”.